Aftas en la lengua y otras irritaciones en el interior de la boca

Mi lengua es muy sensible, se inflama con facilidad, sobre todo, desde que me quisieron poner un hierro fijo detrás de los incisivos y yo les pedí que me lo sacaran. Así hicieron, pero me dejaron pasta dura por detrás y a mi lengua no le gusta nada.

La punta de la lengua es muy sensible y, cuando se inflama, duele más que una ampolla mayor en el resto del tejido bucal, ya que éste entra menos en contacto con elementos extraños u otras partes corporales más duras como los dientes (y sobre todo lo que le puedan haber añadido).

La lengua enrojece y más tarde pueden aparecer pequeñas ampollas que se vuelven “amarillentas”. Además, aumenta la salivación y algunos alimentos molestan, cuando los ingerimos. Lo peor es la continua molestia, y uno ya no sabe dónde y cómo poner su lengua para que no toque nada y se relaje.

Aparte de alguna manipulación en la boca, como comentado anteriormente, el origen asimismo podría ser hormonal, o por motivos psicosomáticos como el estrés. También existe la posibilidad de que el sistema inmunológico esté alterado o que haya una intolerancia alimenticia. Una higiene bucal precaria o excesiva puede igualmente ser motivo de la modificación de las mucosas de la boca y la lengua, entre otras cosas.

Sin entrar en problemáticas originales más graves de enfermedades o de efectos secundarios de fuertes medicaciones, en cuyo caso, habría que consultar al médico correspondiente, he recopilado de diferentes líneas terapéuticas y de experiencias individuales los siguientes remedios prácticos para que cada uno pueda encontrar lo que más le convenga:

Própolis, parece que se mantiene de forma protectora en las aftas y tiene un efecto analgésico. No es lo mejor para personas con alergia al polen.

– Infusión fría de tomillo, clavo o salvia. Desinfecta y calma (frío), sobre todo en caso de encías inflamadas o infectadas.

– Solución de sal marina o sal del Himalaya. Desinfecta y calma.

Fitoterapia o homeopatía con Cistus Incanus (Jara). Fortalece el sistema inmunológico contra bacterias, hongos y virus.

– En Ayurveda se recomienda poner una rodaja de jengibre sobre la lengua y/o masticarla durante un rato (2/3 min.). A mí me sirvió de anestésico y me quitó el dolor totalmente durante unas horas. Además, al cabo de 2 días, ya no había dolor (incluso sin jengibre) y la inflación había desaparecido.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*