Candace Pert

41La profesora americana de neuroquímica Candace Pert ofrece otro ejemplo estupendo para el cambio de modelos mentales convencionales en la ciencia. Es coautora de la psicoinmunología, un campo científico nuevo en el que se anula la separación entre espíritu/mente y cuerpo; una separación que, desafortunadamente, a partir de René Descartes, influenció las ciencias naturales desde el siglo XVII hasta hoy. He elegido los siguientes párrafos del libro de Candace PertMolecules of Emotion” (Moléculas de la Emoción):

“Originalmente, los científicos opinábamos que el flujo de los neuropéptidos y receptores se controla desde determinados centros cerebrales: el córtex frontal, el hipotálamo y la amígdala. Esto encaja en nuestro modelo reduccionista y corresponde al concepto de que los pensamientos y los sentimientos son un producto de la actividad neuronal y que el impulso surge del cerebro, la sede de la conciencia. Sin embargo, experimentos de laboratorio nos han mostrado a mis compañeros y a mí que el flujo de estas substancias químicas es estimulado al mismo tiempo desde muchos sitios en diferentes sistemas, como el inmunológico, el nervioso, el endocrino y el gastrointestinal, y que estos lugares son puntos de cruce de increíbles autopistas de datos interiores en el plano molecular. Por lo tanto, tuvimos que partir de la base de que la inteligencia está repartida por todo el sistema y no sólo ejerce influencia según las leyes de causa y efecto en un sentido, como siempre se ha asumido cuando el cerebro era considera regidor único.

Si el flujo de nuestras moléculas no se controla desde el cerebro y el cerebro sólo es un punto de cruce entre otros, aparece naturalmente la pregunta: ¿De dónde procede la inteligencia, la información que rige nuestro espíritu corporal? Sabemos que la información tiene una capacidad infinita de expansión y aumento, y que no está sujeta a las leyes de tiempo y espacio, materia y energía. Por eso no puede pertenecer al mundo material, que podemos percibir con nuestros sentidos, sino que tiene que existir en su propio reino, que podemos percibir por medio de la sensación, el espíritu y el alma; ¡un inforeino!
Candace Pert

Esta expresión es la que más me gusta a mí, porque suena científica, pero otros quieren decir lo mismo cuando hablan de campo de la inteligenciainteligencia innata o sabiduría corporal.”
Hoy estamos en el umbral de una nueva concepción de la inteligencia humana. Pero todas nuestras concepciones restrictivas limitan la percepción de nosotros mismos en nuestra grandeza verdadera. Por ejemplo, hoy día culturalmente aún se cree en un coeficiente de inteligencia (IQ) existente, separado de nuestro modelo de valoración de nosotros.

AL final, esto significa que todos los modelos científicos hasta el momento son representaciones simplificadas. En cada ser vivo actúa un sistema extraordinariamente complejo que supera millones de veces nuestras experiencias diarias con la complejidad. Así también nosotros somos un sistema indescriptible de inteligencia. Estamos al principio de un viaje de descubrimiento a la plenitud en nuestro interior, a lo que nos hace realizarnos en toda nuestra grandeza.

Únicamente cuando nuestro corazón tropieza y no late como siempre o nuestros órganos digestivos no segregan las substancias adecuadas en el momento oportuno, empezamos a apreciar que una inteligencia increíble ha manejado de forma precisa y perfecta todas las funciones de nuestro cuerpo. Pero, ¿quién es esa inteligencia si no nosotros mismos? Podemos percibirnos en una luz mucho mayor y con claramente más poder y capacidades de lo que estamos acostumbrados.

 

 

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